La Crujiente

En una foto con prisas, un pan artesano y uno industrial parecen iguales. Entramos en el obrador para enseñar, con harina en el aire, por qué no lo son.

Cliente
Panadería La Crujiente
Sector
Panadería artesanal · Comercio local
Lugar
Santander, Cantabria
Año
2022
Servicios
El panadero, con gorra y chaquetilla negra, marca con los dedos una masa sobre la pala de madera enharinada

El reto

La Crujiente es una panadería artesanal de Santander con el obrador a la vista, y al frente está Guti Martínez, su maestro artesano. Su pan convence en cuanto lo pruebas. Pero en redes nadie prueba nada. El objetivo: que el público valore lo artesanal y el sabor de verdad, sabiendo que hay gente dispuesta a pagar más por él si entiende por qué merece la pena.

La idea

Si lo que diferencia a La Crujiente es el trabajo detrás de cada pieza, eso había que contar. Primero el panadero, luego el pan. Retratos en claroscuro, con fondo negro y la harina congelada en el aire. Y el producto con la misma luz, para que la bollería y los desayunos apetezcan desde la pantalla.

Lo que hicimos

  • Fotografía del oficio en el obrador
  • Retratos de Guti en plena faena
  • Fotografía de bollería, tartas y desayunos
  • Reel vertical grabado en el obrador
  • Imágenes verticales listas para redes

El resultado

Un banco de foto y vídeo con estética propia, a la altura del producto, para contar en redes lo que diferencia a La Crujiente. Y el cliente quedó, en sus palabras, muy, muy contento con el resultado y la repercusión en sus redes. Cuando el producto es bueno, hay que contarlo bien.